Я обожаю творчество Хуана Рульфо.Я впервые познакомился с его творчеством когда учился в университете.Тогда роман Педро Парамо просто поразил меня до глубины души.Его магия,глубина, лаконичность стиля...Просто восхитительно.Большой привет Латинской Америке,в особенности мексиканскому народу из Кыргызстана🇰🇬
"Привет из Мексики! Спасибо за вашу любовь к произведениям Хуана Рульфо и за ваши добрые слова о 'Педро Парамо'! Литература Рульфо действительно особенна для нас, и его наследие продолжает жить. Замечательно знать, что его влияние распространяется даже до Киргизстана. Теплый привет из Мексики 🇲🇽! Надеемся, что у вас будет возможность исследовать больше нашей культуры и литературы в будущем!"
Qué capacidad la de Rulfo la de decir tanto tantísimo con palabras tan transparentes, sin tanto adorno, para sentir el mundo tan terriblemente real. Gracias por el regalo.
Dices mucho Juan Rulfo, dices mucho, lo dices todo en tan pocos minutos. Eres grande Juan Rulfo, gracias por el legado que nos dejaste. Nunca vas a morir.
Creo que me puse un poco el saco excelente cuento corto para reflexionar, el que siente mal tambien soy yo, me duele el corazón y son pocos los que leemos esto , como si Dios quisiera que corrigieramos algo,unos con poco tiempo y otros con tiempo de sobra.
Qué buenos relatos los de Juancito Rulfo: el maestro!!! Qué maravilloso cuento éste. Qué gran fotografía! Todas las de Juan Rulfo... pero ésta? Qué bueno Pedro Páramo; su novela. Qué extraordinario escritor. Gracias a Dios.
Juan Rulfo (México, 1918-1986) No oyes ladrar a los perros (El Llano en llamas, 1953) -Tú que vas allá arriba, Ignacio, dime si no oyes alguna señal de algo o si ves alguna luz en alguna parte. -No se ve nada. -Ya debemos estar cerca. -Sí, pero no se oye nada. -Mira bien. -No se ve nada. -Pobre de ti, Ignacio. La sombra larga y negra de los hombres siguió moviéndose de arriba abajo, trepándose a las piedras, disminuyendo y creciendo según avanzaba por la orilla del arroyo. Era una sola sombra, tambaleante. La luna venía saliendo de la tierra, como una llamarada redonda. -Ya debemos estar llegando a ese pueblo, Ignacio. Tú que llevas las orejas de fuera, fíjate a ver si no oyes ladrar los perros. Acuérdate que nos dijeron que Tonaya estaba detrasito del monte. Y desde qué horas que hemos dejado el monte. Acuérdate, Ignacio. -Sí, pero no veo rastro de nada. -Me estoy cansando. -Bájame. El viejo se fue reculando hasta encontrarse con el paredón y se recargó allí, sin soltar la carga de sus hombros. Aunque se le doblaban las piernas, no quería sentarse, porque después no hubiera podido levantar el cuerpo de su hijo, al que allá atrás, horas antes, le habían ayudado a echárselo a la espalda. Y así lo había traído desde entonces. -¿Cómo te sientes? -Mal. Hablaba poco. Cada vez menos. En ratos parecía dormir. En ratos parecía tener frío. Temblaba. Sabía cuándo le agarraba a su hijo el temblor por las sacudidas que le daba, y porque los pies se le encajaban en los ijares como espuelas. Luego las manos del hijo, que traía trabadas en su pescuezo, le zarandeaban la cabeza como si fuera una sonaja. Él apretaba los dientes para no morderse la lengua y cuando acababa aquello le preguntaba: -¿Te duele mucho? -Algo -contestaba él. Primero le había dicho: "Apéame aquí... Déjame aquí... Vete tú solo. Yo te alcanzaré mañana o en cuanto me reponga un poco." Se lo había dicho como cincuenta veces. Ahora ni siquiera eso decía. Allí estaba la luna. Enfrente de ellos. Una luna grande y colorada que les llenaba de luz los ojos y que estiraba y oscurecía más su sombra sobre la tierra. -No veo ya por dónde voy -decía él. Pero nadie le contestaba. E1 otro iba allá arriba, todo iluminado por la luna, con su cara descolorida, sin sangre, reflejando una luz opaca. Y él acá abajo. -¿Me oíste, Ignacio? Te digo que no veo bien. Y el otro se quedaba callado. Siguió caminando, a tropezones. Encogía el cuerpo y luego se enderezaba para volver a tropezar de nuevo. -Este no es ningún camino. Nos dijeron que detrás del cerro estaba Tonaya. Ya hemos pasado el cerro. Y Tonaya no se ve, ni se oye ningún ruido que nos diga que está cerca. ¿Por qué no quieres decirme qué ves, tú que vas allá arriba, Ignacio? -Bájame, padre. -¿Te sientes mal? -Sí -Te llevaré a Tonaya a como dé lugar. Allí encontraré quien te cuide. Dicen que allí hay un doctor. Yo te llevaré con él. Te he traído cargando desde hace horas y no te dejaré tirado aquí para que acaben contigo quienes sean. Se tambaleó un poco. Dio dos o tres pasos de lado y volvió a enderezarse. -Te llevaré a Tonaya. -Bájame. Su voz se hizo quedita, apenas murmurada: -Quiero acostarme un rato. -Duérmete allí arriba. Al cabo te llevo bien agarrado. La luna iba subiendo, casi azul, sobre un cielo claro. La cara del viejo, mojada en sudor, se llenó de luz. Escondió los ojos para no mirar de frente, ya que no podía agachar la cabeza agarrotada entre las manos de su hijo. -Todo esto que hago, no lo hago por usted. Lo hago por su difunta madre. Porque usted fue su hijo. Por eso lo hago. Ella me reconvendría si yo lo hubiera dejado tirado allí, donde lo encontré, y no lo hubiera recogido para llevarlo a que lo curen, como estoy haciéndolo. Es ella la que me da ánimos, no usted. Comenzando porque a usted no le debo más que puras dificultades, puras mortificaciones, puras vergüenzas. Sudaba al hablar. Pero el viento de la noche le secaba el sudor. Y sobre el sudor seco, volvía a sudar. -Me derrengaré, pero llegaré con usted a Tonaya, para que le alivien esas heridas que le han hecho. Y estoy seguro de que, en cuanto se sienta usted bien, volverá a sus malos pasos. Eso ya no me importa. Con tal que se vaya lejos, donde yo no vuelva a saber de usted. Con tal de eso... Porque para mí usted ya no es mi hijo. He maldecido la sangre que usted tiene de mí. La parte que a mí me tocaba la he maldecido. He dicho: “¡Que se le pudra en los riñones la sangre que yo le di!” Lo dije desde que supe que usted andaba trajinando por los caminos, viviendo del robo y matando gente... Y gente buena. Y si no, allí esta mi compadre Tranquilino. El que lo bautizó a usted. El que le dio su nombre. A él también le tocó la mala suerte de encontrarse con usted. Desde entonces dije: “Ese no puede ser mi hijo.” -Mira a ver si ya ves algo. O si oyes algo. Tú que puedes hacerlo desde allá arriba, porque yo me siento sordo. -No veo nada. -Peor para ti, Ignacio. -Tengo sed. -¡Aguántate! Ya debemos estar cerca. Lo que pasa es que ya es muy noche y han de haber apagado la luz en el pueblo. Pero al menos debías de oír si ladran los perros. Haz por oír. -Dame agua. -Aquí no hay agua. No hay más que piedras. Aguántate. Y aunque la hubiera, no te bajaría a tomar agua. Nadie me ayudaría a subirte otra vez y yo solo no puedo. -Tengo mucha sed y mucho sueño. -Me acuerdo cuando naciste. Así eras entonces. Despertabas con hambre y comías para volver a dormirte. Y tu madre te daba agua, porque ya te habías acabado la leche de ella. No tenías llenadero. Y eras muy rabioso. Nunca pensé que con el tiempo se te fuera a subir aquella rabia a la cabeza... Pero así fue. Tu madre, que descanse en paz, quería que te criaras fuerte. Creía que cuando tú crecieras irías a ser su sostén. No te tuvo más que a ti. El otro hijo que iba a tener la mató. Y tú la hubieras matado otra vez si ella estuviera viva a estas alturas. Sintió que el hombre aquel que llevaba sobre sus hombros dejó de apretar las rodillas y comenzó a soltar los pies, balanceándolo de un lado para otro. Y le pareció que la cabeza; allá arriba, se sacudía como si sollozara. Sobre su cabello sintió que caían gruesas gotas, como de lágrimas. -¿Lloras, Ignacio? Lo hace llorar a usted el recuerdo de su madre, ¿verdad? Pero nunca hizo usted nada por ella. Nos pagó siempre mal. Parece que en lugar de cariño, le hubiéramos retacado el cuerpo de maldad. ¿Y ya ve? Ahora lo han herido. ¿Qué pasó con sus amigos? Los mataron a todos. Pero ellos no tenían a nadie. Ellos bien hubieran podido decir: “No tenemos a quién darle nuestra lástima”. ¿Pero usted, Ignacio? Allí estaba ya el pueblo. Vio brillar los tejados bajo la luz de la luna. Tuvo la impresión de que lo aplastaba el peso de su hijo al sentir que las corvas se le doblaban en el último esfuerzo. Al llegar al primer tejaván, se recostó sobre el pretil de la acera y soltó el cuerpo, flojo, como si lo hubieran descoyuntado. Destrabó difícilmente los dedos con que su hijo había venido sosteniéndose de su cuello y, al quedar libre, oyó cómo por todas partes ladraban los perros. -¿Y tú no los oías, Ignacio? -dijo-. No me ayudaste ni siquiera con esta esperanza.
Que manera de transmitir y pensar que a pesar de los años que han pasado, este tipo de relación padre-hijo sigue arraigado en la cultura de México, así como el dolor.
Lei el cuento cuando estaba en la secundaria y quede fascinada, hoy despues de tantos años vuelvo a vivir esa sensacion y aun mas grande porque cobra vida en la voz del Juan Rulfo. Que belleza, que dulzura y que tristeza. Así la había soñado, no hay narración mejor que esta.
Siempre escuche hablar de Juan Rulfo como parte de la cultura general, pero este año en el centenario de su natalicio lei a fondo sus 3 obras principales y ahora amo con profundo amor a este escritor mucho mas que a cualquier otro por su simpleza y nostalgia que en pocas páginas evocan mucho mas que volumenes enteros de otros escritores, y creo bien o mejor dicho me atrevo a afirmar que merecia con todo derecho el premio nobel de literatura...
Siempre sentí curiosidad por saber que cosas pasan en México, hoy termine de leer El llano en llamas, termine extasiado, muero por viajar, pronto lo haré
Ese México sigue vivo aún con todo el modernismo y lo contemporáneo de mi país, con sus heridas abiertas desde hace mas de 400 años, hasta la alegoría multicolor y variopinto que somos. Grandes anfitriones aqui hasta el pobre se siente millonario, a pan y ajo, a tortilla con sal y chile, a aguardiente o tequila a cerveza o vino tinto. A Capos a humanistas, a la magia que México tiene.
Excelente. Qué estilo y claridad en el lenguaje, certero con las palabras. En esta obra está presente la calidad del lenguaje y el contenido que trata el cuento. Es un lujo escucharlo del propio maestro.
es increible cómo la vida cotidiana vista con una gran sensibilidad, te hace sentir la desolación de la condición humana. definitivamente Rulfo es uno de los grandes maestros de la literatura universal.
Curioso... acabo de buscar a juan rulfo y este video me aparecía qué ya estaba a la mitad, por lo que recordé que en secundaria hace 9 años, me tocó investigar sobre Juan Rulfo. Que buen viaje en el tiempo...
Uno de los más grandes Latinoamericanos. Escribió poco, pero para siempre... Todos sus cuentos tienen una melancolía infinita... Latinoamérica debe estar orgullosa... Rulfo... García Márquez... Vargas Llosa... Borges
No creo que lo seas. Tu comentario refleja una buena persona, atormentada. Todos tenemos un lado oscuro, y las peores personas son aquellos que no pueden verlo..
me compre el disco en el que viene este cuento y otros mas asi como los fragmentos de pedro paramo. lo pienso compartir en taringa pronto les pongo el link, esta joya merece estar en la red circulando, Rulfo tiene que ser leido en todo el mundo pero estaria bien empezar por latinoamerica que es donde se entiende mejor por toda la historia que nos rodea Saludos
Este lunes se cumplen 27 años del fallecimiento del escritor Juan Rulfo, considerado uno de los mejores cuentistas mexicanos del siglo que terminó...❤!
Que brillante que escritor gracias UA-cam gracias Juan rulfo en un reportaje cuenta que su familia fue perseguida por las cristiadas que tremenda historia viva México
Me considero una persona más que ignorante, pero a mis hijos les contaré ésta y todas las historias del gran maestro Rulfo, sin dudas mi escritor favorito y uno de los mejores de Latinoamérica
Juan Rulfo, la inspiración para la novela Cien Años de soledad. Compatriota de Jalisco. Pasa por Comala y tómate una fotografía con la estatua del maestro.
Exacto, o haber crecido en ella. Tengo amigos que no entienden Pedro Paramo, que no les trasmite nada, pero no han conocido el campo. Yo crecí en rancho, leer Rulfo me remonta a los barrancos, los ríos, las tierras, la gente asustada de los pueblos. 😊
DESDE HACE TIEMPO QUE HE LEIDO ESTE CUENTO YA NI ME ACUERDO CUANTO HA PASADO PERO ME ENCANTA... LO REFLEJO EN UNA ETAPA DE MI VIDA QUE SUFRI A SOLAS Y NADIE ME DIO UNA PALABRA DE ESPERANZA.... Y DE LOS IDIOTAS QUE NO APRECIAN EL ARTE DE LA PALABRA PUES QUE LASTIMA NI QUE DECIR, SOLO CAUSAN PENA
La interpretación es subjetiva pero te comparto someramente la mía, el relato da cuenta de un hijo que no cumplió nunca las expectativas de su padre, ni en el último aliento.
Creci en Oaxaca, al leer el llano en llamas me traslado a esos lugares llenos de árboles con caminos pocos transitados con cientos de historias similares a esta. Mi abuelo fue policia del pueblo y el tuvo que matar a personas que para sus ojos jamás cambiarían por el encierro o golpes que les den. Llevar asesinos amarrados de manos hacia una cárcel improvisada de cabeceras municipales, y defender su vida al ser señalado como el obstáculo de personas que solo querían hacer el mal. Muchas historias asi son las que abundan en nuestro Mexico rural.
Я обожаю творчество Хуана Рульфо.Я впервые познакомился с его творчеством когда учился в университете.Тогда роман Педро Парамо просто поразил меня до глубины души.Его магия,глубина, лаконичность стиля...Просто восхитительно.Большой привет Латинской Америке,в особенности мексиканскому народу из Кыргызстана🇰🇬
Saludos afectuosos desde el centro de México ( estado de guanajuato),
@@pascualcanalesvargas1972 ❤️
Saludos desde Zapotlanejo, Jalisco
Juan Rulfo: Exponente del Boom latinoamericano
Soy tu pulgar arriba número 47
y te saludo desde Mixcoac,
pueblo de Octavio Paz.
"Привет из Мексики! Спасибо за вашу любовь к произведениям Хуана Рульфо и за ваши добрые слова о 'Педро Парамо'! Литература Рульфо действительно особенна для нас, и его наследие продолжает жить. Замечательно знать, что его влияние распространяется даже до Киргизстана. Теплый привет из Мексики 🇲🇽! Надеемся, что у вас будет возможность исследовать больше нашей культуры и литературы в будущем!"
No es una voz, es un lamento. Increíble Juan Rulfo.
¡Qué modestia la de este señor al decir "lo dejo a su amable juicio"!
Era un grande. Y al parecer nunca lo supo. 🙌🏻
mil veces podría escucharlo,.... amo cómo nos narra Rulfo
Qué humildad la del maestro Rulfo! "Sean un poco tolerantes conmigo" Y cómo lee su cuento! Mil gracias por compartir esta maravilla.
Qué capacidad la de Rulfo la de decir tanto tantísimo con palabras tan transparentes, sin tanto adorno, para sentir el mundo tan terriblemente real. Gracias por el regalo.
Hace 12 años JAJA
@@santiagohernandez5850 ya llovió jaja
@@aids2099 nos vemos en otros 12 años jaja
@@santiagohernandez5850
SANTIAGO GARRAS EL CHICO, ERES
Alaa
-No me ayudaste siquiera con esa esperanza.
Inigualable, Rulfo.
Dices mucho Juan Rulfo, dices mucho, lo dices todo en tan pocos minutos. Eres grande Juan Rulfo, gracias por el legado que nos dejaste. Nunca vas a morir.
¿Y qué dice?
@@Sega1853 No oyes?
No oyes todo lo que nos dice???
es verdad; no todos lo escuchan!!!
No oyes ladrar los perros...
...
Rulfo es un genio, no hay más que decir.
Nunca… Rulfo es desde siempre… 🙋🏻♂️🇲🇽
Dioses de esta tierra se expresaron en cada palabra emitida por este hombre… es sorprendente … ✨🚀🪐💫 …
Ame esta obra desde la primera vez que la lei.. y la amare toda la vida, estos cuentos son comida para el alma
Hace 10 años XD
@@santiagohernandez5850hace 2 años XD
Estoy aqui por que amo la lectura pero tambien es hermoso escuchar al mismo autor leer su obra, gracias por subir este video.
Nunca había escuchado al Maestro, solo leído, pero su voz suena musical y complementa perfectamente las escenas descritas... Hermoso relato.
Su voz me recuerda bastante a mi abuelito, tenía el mismo timbre de voz 💞 parece que estoy escuchando a mi abuelito relatando❤️😭😭💔👴🏼✝️
Creo que me puse un poco el saco excelente cuento corto para reflexionar, el que siente mal tambien soy yo, me duele el corazón y son pocos los que leemos esto , como si Dios quisiera que corrigieramos algo,unos con poco tiempo y otros con tiempo de sobra.
Siempre Grande! Gracias por esa voz que le da vida a millones de voces de padres en esas circunstancias!
¡Que grande Rulfo, que joya¡ Este vídeo vale oro para mí.
Qué buenos relatos los de Juancito Rulfo: el maestro!!!
Qué maravilloso cuento éste.
Qué gran fotografía! Todas las de Juan Rulfo... pero ésta?
Qué bueno Pedro Páramo; su novela.
Qué extraordinario escritor. Gracias a Dios.
Juan Rulfo
(México, 1918-1986)
No oyes ladrar a los perros
(El Llano en llamas, 1953)
-Tú que vas allá arriba, Ignacio, dime si no oyes alguna señal de algo o si ves alguna luz en alguna parte.
-No se ve nada.
-Ya debemos estar cerca.
-Sí, pero no se oye nada.
-Mira bien.
-No se ve nada.
-Pobre de ti, Ignacio.
La sombra larga y negra de los hombres siguió moviéndose de arriba abajo, trepándose a las piedras, disminuyendo y creciendo según avanzaba por la orilla del arroyo. Era una sola sombra, tambaleante.
La luna venía saliendo de la tierra, como una llamarada redonda.
-Ya debemos estar llegando a ese pueblo, Ignacio. Tú que llevas las orejas de fuera, fíjate a ver si no oyes ladrar los perros. Acuérdate que nos dijeron que Tonaya estaba detrasito del monte. Y desde qué horas que hemos dejado el monte. Acuérdate, Ignacio.
-Sí, pero no veo rastro de nada.
-Me estoy cansando.
-Bájame.
El viejo se fue reculando hasta encontrarse con el paredón y se recargó allí, sin soltar la carga de sus hombros. Aunque se le doblaban las piernas, no quería sentarse, porque después no hubiera podido levantar el cuerpo de su hijo, al que allá atrás, horas antes, le habían ayudado a echárselo a la espalda. Y así lo había traído desde entonces.
-¿Cómo te sientes?
-Mal.
Hablaba poco. Cada vez menos. En ratos parecía dormir. En ratos parecía tener frío. Temblaba. Sabía cuándo le agarraba a su hijo el temblor por las sacudidas que le daba, y porque los pies se le encajaban en los ijares como espuelas. Luego las manos del hijo, que traía trabadas en su pescuezo, le zarandeaban la cabeza como si fuera una sonaja. Él apretaba los dientes para no morderse la lengua y cuando acababa aquello le preguntaba:
-¿Te duele mucho?
-Algo -contestaba él.
Primero le había dicho: "Apéame aquí... Déjame aquí... Vete tú solo. Yo te alcanzaré mañana o en cuanto me reponga un poco." Se lo había dicho como cincuenta veces. Ahora ni siquiera eso decía. Allí estaba la luna. Enfrente de ellos. Una luna grande y colorada que les llenaba de luz los ojos y que estiraba y oscurecía más su sombra sobre la tierra.
-No veo ya por dónde voy -decía él.
Pero nadie le contestaba.
E1 otro iba allá arriba, todo iluminado por la luna, con su cara descolorida, sin sangre, reflejando una luz opaca. Y él acá abajo.
-¿Me oíste, Ignacio? Te digo que no veo bien.
Y el otro se quedaba callado.
Siguió caminando, a tropezones. Encogía el cuerpo y luego se enderezaba para volver a tropezar de nuevo.
-Este no es ningún camino. Nos dijeron que detrás del cerro estaba Tonaya. Ya hemos pasado el cerro. Y Tonaya no se ve, ni se oye ningún ruido que nos diga que está cerca. ¿Por qué no quieres decirme qué ves, tú que vas allá arriba, Ignacio?
-Bájame, padre.
-¿Te sientes mal?
-Sí
-Te llevaré a Tonaya a como dé lugar. Allí encontraré quien te cuide. Dicen que allí hay un doctor. Yo te llevaré con él. Te he traído cargando desde hace horas y no te dejaré tirado aquí para que acaben contigo quienes sean.
Se tambaleó un poco. Dio dos o tres pasos de lado y volvió a enderezarse.
-Te llevaré a Tonaya.
-Bájame.
Su voz se hizo quedita, apenas murmurada:
-Quiero acostarme un rato.
-Duérmete allí arriba. Al cabo te llevo bien agarrado.
La luna iba subiendo, casi azul, sobre un cielo claro. La cara del viejo, mojada en sudor, se llenó de luz. Escondió los ojos para no mirar de frente, ya que no podía agachar la cabeza agarrotada entre las manos de su hijo.
-Todo esto que hago, no lo hago por usted. Lo hago por su difunta madre. Porque usted fue su hijo. Por eso lo hago. Ella me reconvendría si yo lo hubiera dejado tirado allí, donde lo encontré, y no lo hubiera recogido para llevarlo a que lo curen, como estoy haciéndolo. Es ella la que me da ánimos, no usted. Comenzando porque a usted no le debo más que puras dificultades, puras mortificaciones, puras vergüenzas.
Sudaba al hablar. Pero el viento de la noche le secaba el sudor. Y sobre el sudor seco, volvía a sudar.
-Me derrengaré, pero llegaré con usted a Tonaya, para que le alivien esas heridas que le han hecho. Y estoy seguro de que, en cuanto se sienta usted bien, volverá a sus malos pasos. Eso ya no me importa. Con tal que se vaya lejos, donde yo no vuelva a saber de usted. Con tal de eso... Porque para mí usted ya no es mi hijo. He maldecido la sangre que usted tiene de mí. La parte que a mí me tocaba la he maldecido. He dicho: “¡Que se le pudra en los riñones la sangre que yo le di!” Lo dije desde que supe que usted andaba trajinando por los caminos, viviendo del robo y matando gente... Y gente buena. Y si no, allí esta mi compadre Tranquilino. El que lo bautizó a usted. El que le dio su nombre. A él también le tocó la mala suerte de encontrarse con usted. Desde entonces dije: “Ese no puede ser mi hijo.”
-Mira a ver si ya ves algo. O si oyes algo. Tú que puedes hacerlo desde allá arriba, porque yo me siento sordo.
-No veo nada.
-Peor para ti, Ignacio.
-Tengo sed.
-¡Aguántate! Ya debemos estar cerca. Lo que pasa es que ya es muy noche y han de haber apagado la luz en el pueblo. Pero al menos debías de oír si ladran los perros. Haz por oír.
-Dame agua.
-Aquí no hay agua. No hay más que piedras. Aguántate. Y aunque la hubiera, no te bajaría a tomar agua. Nadie me ayudaría a subirte otra vez y yo solo no puedo.
-Tengo mucha sed y mucho sueño.
-Me acuerdo cuando naciste. Así eras entonces.
Despertabas con hambre y comías para volver a dormirte. Y tu madre te daba agua, porque ya te habías acabado la leche de ella. No tenías llenadero. Y eras muy rabioso. Nunca pensé que con el tiempo se te fuera a subir aquella rabia a la cabeza... Pero así fue. Tu madre, que descanse en paz, quería que te criaras fuerte. Creía que cuando tú crecieras irías a ser su sostén. No te tuvo más que a ti. El otro hijo que iba a tener la mató. Y tú la hubieras matado otra vez si ella estuviera viva a estas alturas.
Sintió que el hombre aquel que llevaba sobre sus hombros dejó de apretar las rodillas y comenzó a soltar los pies, balanceándolo de un lado para otro. Y le pareció que la cabeza; allá arriba, se sacudía como si sollozara.
Sobre su cabello sintió que caían gruesas gotas, como de lágrimas.
-¿Lloras, Ignacio? Lo hace llorar a usted el recuerdo de su madre, ¿verdad? Pero nunca hizo usted nada por ella. Nos pagó siempre mal. Parece que en lugar de cariño, le hubiéramos retacado el cuerpo de maldad. ¿Y ya ve? Ahora lo han herido. ¿Qué pasó con sus amigos? Los mataron a todos. Pero ellos no tenían a nadie. Ellos bien hubieran podido decir: “No tenemos a quién darle nuestra lástima”. ¿Pero usted, Ignacio?
Allí estaba ya el pueblo. Vio brillar los tejados bajo la luz de la luna. Tuvo la impresión de que lo aplastaba el peso de su hijo al sentir que las corvas se le doblaban en el último esfuerzo. Al llegar al primer tejaván, se recostó sobre el pretil de la acera y soltó el cuerpo, flojo, como si lo hubieran descoyuntado.
Destrabó difícilmente los dedos con que su hijo había venido sosteniéndose de su cuello y, al quedar libre, oyó cómo por todas partes ladraban los perros.
-¿Y tú no los oías, Ignacio? -dijo-. No me ayudaste ni siquiera con esta esperanza.
GRACIAS
Gracias
Me has salvado
Gracias :D
Gracias por tu trabajo
Muchas gracias
Gracias mil por esta lectura me gusto mucho se lo agradesco de corazon
Dios mio. Esta forma de leer, eta forma de escribir. Me encanta ❤
2024 🎉
Me encanta el estilo de Juan Rulfo , su prosa franca, abierta , cuidada respetando la lengua viva de la gente del pueblo.
Me hizo llorar, siempre me hace llorar.
+niguneando es vedad bro,,, a mi tambén
+Samuel Arana Siii!!
+niguneando Tiene un no se, que me pone chinita la piel y me hace llorar.
yo lo escuho en este preciso momento hermano
niguneando.. Me encanta su voz. 😔
El dia de mañana leeré este cuento en un evento de mi universidad. ❤
Que hermoso cuento de Juan Rulfo, es muy triste y muy real para muchos padres hoy en día.
Gracias muy bonita forma de narrarlo, me encantó,!!!
Maestro Juan Rulfo.. Uno de los grandes de todos los tiempos, un privilegio escuchar su voz.. Y disfrutar sus libros
IMPRESIONANTE, cuanta genialidad.
Que manera de transmitir y pensar que a pesar de los años que han pasado, este tipo de relación padre-hijo sigue arraigado en la cultura de México, así como el dolor.
Lei el cuento cuando estaba en la secundaria y quede fascinada, hoy despues de tantos años vuelvo a vivir esa sensacion y aun mas grande porque cobra vida en la voz del Juan Rulfo. Que belleza, que dulzura y que tristeza. Así la había soñado, no hay narración mejor que esta.
Siempre escuche hablar de Juan Rulfo como parte de la cultura general, pero este año en el centenario de su natalicio lei a fondo sus 3 obras principales y ahora amo con profundo amor a este escritor mucho mas que a cualquier otro por su simpleza y nostalgia que en pocas páginas evocan mucho mas que volumenes enteros de otros escritores, y creo bien o mejor dicho me atrevo a afirmar que merecia con todo derecho el premio nobel de literatura...
Holaa, ya que te gustan me puedes ayudar en un trabajo respecto a los libros de él, soy pesima leyendo, porfis:(
@@nicolcifuentes1366 y como deseas que te ayude si no te conozco jajaja : )
@@katana1154 tienes red social?
@@nicolcifuentes1366 disculpa de dónde eres? Solo tu país..
@@katana1154 chile
Siempre sentí curiosidad por saber que cosas pasan en México, hoy termine de leer El llano en llamas, termine extasiado, muero por viajar, pronto lo haré
Te esperamos con un molito en la sierra norte poblana
Fabio Sanchez bienvenido, pero toma en cuenta que inevitablemente no es el mismo México de la época de Rulfo.
Fabio Sanchez visita Jalisco, y prueba nuestras famosas tortas ahogadas.
Ese México sigue vivo aún con todo el modernismo y lo contemporáneo de mi país, con sus heridas abiertas desde hace mas de 400 años, hasta la alegoría multicolor y variopinto que somos. Grandes anfitriones aqui hasta el pobre se siente millonario, a pan y ajo, a tortilla con sal y chile, a aguardiente o tequila a cerveza o vino tinto. A Capos a humanistas, a la magia que México tiene.
Bruno Barreto No????? no nos decepciones mira las realidades de los rincones de México...
-¿Y tú no los oías, Ignacio? -dijo-. No me ayudaste ni siquiera con esta esperanza.
¡GRANDE!
Es también mi parte favorita!,,
Tom Quiterio grande entre los grandes
Tom Quiterio que quiere decir?
¿Alguien me puede decir que significado tiene eso?, por favor!
Que a lo mejor el hijo sentía tanta vergüenza y tristeza que quería dejarse morir, y por eso no le decía a su padre si ya estaban cerca.
muchas gracias por el relato, la voz y el sentimiento con el que la narra es muy bueno suba mas ..
GRACIAS
Cada vez que leo o escucho a Juan Rulfo tiene el poder de hacer que imagine cada palabra.
Adoro todos tus libros 💕 en especial el llano en llamas...chulada de libro👍💯✔😘
Eres Grande Juan Rulfo👍
Excelente. Qué estilo y claridad en el lenguaje, certero con las palabras. En esta obra está presente la calidad del lenguaje y el contenido que trata el cuento.
Es un lujo escucharlo del propio maestro.
es increible cómo la vida cotidiana vista con una gran sensibilidad, te hace sentir la desolación de la condición humana. definitivamente Rulfo es uno de los grandes maestros de la literatura universal.
Maestros, Tributo al Maestro Rulfo y al Narrador por esa vos que embelesa mis oidos.
Yo lo escucho por puro gusto y placer. Ya que El Maestro Rulfo es de lo mejor en cuanto a literatura en México.💑🙏
Es tan bello escuchar la lectura de esta historia en la propia voz de su autor! Juan Rulfo y su voz, gracias.
El maestro Juan Rulfo con esa simpleza que lo removía todo. Maravilloso!!!
que duro..... México y sus escenarios tan infinitamente-dolidos
maestro gracias siempre por sacarme de mi sedentarismo cultural siempre grande !!
La clase de Español de mi hija Michelle me trajo hasta aqui 😭 llorè mucho al final...
Excelente obra!! Una maravilla
Un gran maestro Juan Rulfo, y que gran sensibilidad
Tres vidas relatadas en tan pocas palabras, me impacto su realismo.
Esta obra y Luvina me hacen llorar. ❤.
uno de los más grandes narradores de todos los tiempos...
Qué grande el maestro, mi novelista mexicano favorito!!
Juan Rulfo supo retratar el el alma de los mexicanos con mucho realismo y belleza que mexicano tan valioso como hombre y artista de las letras
Tengo 67 años y en la primaria lo leí. Nos hacían leer y buenos libros.
Curioso... acabo de buscar a juan rulfo y este video me aparecía qué ya estaba a la mitad, por lo que recordé que en secundaria hace 9 años, me tocó investigar sobre Juan Rulfo.
Que buen viaje en el tiempo...
Uno de los más grandes Latinoamericanos. Escribió poco, pero para siempre... Todos sus cuentos tienen una melancolía infinita... Latinoamérica debe estar orgullosa... Rulfo... García Márquez... Vargas Llosa... Borges
Nicolás Vega Octavio Paz, Carlos Fuentes, Neruda entre otros, pero no metas a Borges. Ese no sirve para escribir.
Rulfo se cuece aparte, en Comala, montando el caballo espectral de Miguelito Páramo....
yo soy como ese hijo ingrato, y me duele hasta las entrañas de mi ser, como Juan Rulfo me describe😓
Ojalá hayas cambiado.
No creo que lo seas. Tu comentario refleja una buena persona, atormentada. Todos tenemos un lado oscuro, y las peores personas son aquellos que no pueden verlo..
Entender la realidad es el primer paso para cambiarla, suerte hermano.
@@irdezfer 💪😎✌❤Gracias!!!
@@AlfredoEVilla 💪😎✌❤Gracias!!!
Con solo dos libros escritos, Juan Rulfo alcanzó la celebridad y abrió el camino a escritores como Garcia Marquez
Con el Gallo de Oro son tres.
@@metalmorbosistrece1544 ese libro de que trata?
@@kevinamaya4685
El Gallo de Oro??
Es un recopilación de algunos relatos inéditos.
@@metalmorbosistrece1544 No son relatos, es una novela.
@@martin509052
Sí es una novela corta. En la edición de 100 Aniversario viene con mas relatos, cartas y poemas.
Demoledor. !
Gracias por compartir
Placer para mis oídos. Ya no se cuantas veces lo he escuchado.
hermoso cuento y magnifica lectura, preste ese libro el llano en llamas y nunca lo regresaron
Otro nivel, grande Juan Rulfo
me compre el disco en el que viene este cuento y otros mas asi como los fragmentos de pedro paramo. lo pienso compartir en taringa pronto les pongo el link, esta joya merece estar en la red circulando, Rulfo tiene que ser leido en todo el mundo pero estaria bien empezar por latinoamerica que es donde se entiende mejor por toda la historia que nos rodea Saludos
UN MAGICO CUENTO CON UN RELATO NITIDO Y COLORIDO
Ese cuento me hace sentir tristeza lo leí por primera vez cuando yo tenía 10 años y todavía lo recuerdo
Este lunes se cumplen 27 años del fallecimiento del escritor Juan Rulfo, considerado uno de los mejores cuentistas mexicanos del siglo que terminó...❤!
Wow
Grande maestro !!!!!!... Fue el primer libro que me bebí, su narrativa es genial.
Me encantó 🤝
Qué bella fotografía,ese gimador sentado entre los magueyales. 👍
Muy bueno!!!.
Genial... Juan Rulfo. El más grande.
Gracias por subir estos videos!!!!!!
Eres ralmente un prodigio gracias juan Rufo mil gracias
viva Rulfo!! desde ecuador!!
Qie bello cuento. Que bella voz. Que bello autor! ✌🏽🌷✨👏🏽👏🏽👏🏽
El mejor. Simplemente Juan Rulfo
Una joya ,una narrativa de nuestro campesino revolucionario!
Me encanta , Rulfo, su narrativa la llevo en mi corazón 💝
Que hermoso relato 😢 me hizo llorar gracias porque trasmitiste mucho
Esto es una verdadera joya. Gracias Dios!
Que belleza, me encanta, me trae muchos recuerdos de mi niñez.
Que brillante que escritor gracias UA-cam gracias Juan rulfo en un reportaje cuenta que su familia fue perseguida por las cristiadas que tremenda historia viva México
Tan contundente, tan maravilloso.
wow, tengo ensoñacion exesiva, e imaginarme aquellos escenarios y personajes me encanto
Me considero una persona más que ignorante, pero a mis hijos les contaré ésta y todas las historias del gran maestro Rulfo, sin dudas mi escritor favorito y uno de los mejores de Latinoamérica
Juan Rulfo, la inspiración para la novela Cien Años de soledad. Compatriota de Jalisco. Pasa por Comala y tómate una fotografía con la estatua del maestro.
Para entender en casi todo la poesía del maestro RULFO es de preferencia el haber vivido y disfrutado la convivivencia con gente del campo.
Exacto, o haber crecido en ella. Tengo amigos que no entienden Pedro Paramo, que no les trasmite nada, pero no han conocido el campo. Yo crecí en rancho, leer Rulfo me remonta a los barrancos, los ríos, las tierras, la gente asustada de los pueblos. 😊
Maestrazo ,lo que escribió aun se ve ese México azotado por pobreza,muerte, ignorancia etc
El querido y grandisimo Juan, Juan Rulfo el Mexicano gloria y recuerdo, siempre sean para tí.
DESDE HACE TIEMPO QUE HE LEIDO ESTE CUENTO YA NI ME ACUERDO CUANTO HA PASADO PERO ME ENCANTA... LO REFLEJO EN UNA ETAPA DE MI VIDA QUE SUFRI A SOLAS Y NADIE ME DIO UNA PALABRA DE ESPERANZA....
Y DE LOS IDIOTAS QUE NO APRECIAN EL ARTE DE LA PALABRA PUES QUE LASTIMA NI QUE DECIR, SOLO CAUSAN PENA
Yo si he oído los perros, Juan.
Que maravilla y luego en voz del maestro. Sublime
"EL LLANO EN LLAMAS "
UN LIBRO QUE ME OBSEQUIÓ MI MADRE Y NO ME CANSO DE LEER.
La interpretación es subjetiva pero te comparto someramente la mía, el relato da cuenta de un hijo que no cumplió nunca las expectativas de su padre, ni en el último aliento.
Las buenas lecturas no tienen tiempo!! Esta encaja muy buen en los tiempos actuales !! Los hijos desoyen a los padres!!
Televisa pasa buenas telenovelas
gracias por compartirlo.
Escuchar la narración de Juan Rulfo es una completa delicia.
Juan Rulfo un escritor verdaderamente prodijioso
SIN DUDA EXTRAORDINARIO, LLENO DE MENSAJE, MAESTRO JUAN RULFO, YA ERES PARA SIEMPRE!!!!
Cuando dice "no tenemos aquíen darle nuestra lástima", quiere decir que no hay nadie a quien le importe sus vidas, que tristeza esa soledad
Un maestro para el mundo.
Creci en Oaxaca, al leer el llano en llamas me traslado a esos lugares llenos de árboles con caminos pocos transitados con cientos de historias similares a esta. Mi abuelo fue policia del pueblo y el tuvo que matar a personas que para sus ojos jamás cambiarían por el encierro o golpes que les den. Llevar asesinos amarrados de manos hacia una cárcel improvisada de cabeceras municipales, y defender su vida al ser señalado como el obstáculo de personas que solo querían hacer el mal. Muchas historias asi son las que abundan en nuestro Mexico rural.
Admirable ese" no tenemos a quién dar nuestra lastima"
solamente vine por la tarea y me fui llorando
su voz es tan natural que uno se mete en el cuento